El nuevo disco de Bloc Party es mucho más reflexivo y contemplativo que el Silent Alarm del 2005. Entendiendo el título del disco mientras se escuchan las letras y las melodías se agradece esta positiva evolución de la banda. A Weekend in the City habla de eso: de la ciudad, de la imposible e irremediable realidad urbana. De las historias que diariamente suceden, todas en el mismo caótico lugar, sin que los unos se vean a los otros. Entre Brighton, Londres y las demás ciudades sin nombre pero familiares a las que Bloc Party hace referencia en este disco figura también Berlin, con una canción dedicada especialmente a un barrio de gran trascendencia en el este de la ciudad: Kreuzberg.
El porqué de la trascendencia de este barrio es tema de otro post (que espero nuestro últimamente ausente corresponsal en Berlin nos regale), así que por lo pronto les regalo esta joya.
Es este también el punto en el que hago esa reflexión tal vez estúpida para muchos pero íntima para este editor: Yo alguna vez pisé Berlin, con sentimientos divididos, tomando decisiones a los 25. El tiempo que pasé en esa ciudad simplemente regresa y permanece, es escencia y trascendencia. Oirla hoy es como un deja-vu, un pensamiento, un arreglo de notas que dio vuelta al universo y regresó para recordarnos quién somos y porqué estamos.
There is a wall that runs right through me
Just like this city I will never be joined
What is this love? Why can I never hold it?
Did it really run out? In those strangers bedrooms
I have decided at 25
That something must change
Saturday night, in East Berlin
We took the U-Bahn to the east side gallery
I was sure that id found love with this one lying with me
Crying again in the hauptbahnof
I have decided at 25
That something must change
After sex the bitter taste
Been fooled again, the search continues
Concerned mothers of the west,
Teach your sons, how to truly love.
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