En la buena tradición del cine norteamericano está The Squid and the Whale, dirigida por Noah Baumbach y producida por el gran Wes Anderson (The Royal Tannenbaums, The Life Aquatic with Steve Zissou).
Aunque es una historia terriblemente cotidiana y común (una familia intelectual clasemediera en Brooklyn que enfrenta la separación matrimonial y la destrucción total del núcleo familiar), está llevada genialmente y plagada de referencias desde deportivas hasta literarias, pasando por las musicales que hacen un gran homenaje a Pink Floyd y a Roger Waters por medio de Hey You que acaba por ser la canción-mensaje-leitmotiv del film. Nunca me había hecho tanto sentido una canción en una película. Fue una gran experiencia y la mejor decisión para un sábado antojado de buen cine.

Pink Floyd - Hey You